
Hoy, compañero, diecisiete de octubre, es el día de la lealtad peronista. Sábado diecisiete: no te cases ni te embarques. No te cases con el capital extranjero ni te embarques hacia las costas del imperialismo. No promulgues el desamor a tu patria ni al estatuto del peón. En cambio llénate los pulmones de ¡vivas perón! Grábate en el pecho un tatuaje jotapé y cierne sobre tus prójimos (los muchachos) las banderas justicialistas de las santas alpargatas. Camina hacia plaza de mayo, tu plaza, mi plaza, la plaza del amor y de los principios sociales. Porque es un sentimiento, y se lleva bien adentro. Porque argentino y peronista tendrían que ser sinónimos. Porque si Evita viviera, sería cartonera. Y hippie chic. Y abanderada de las viejas chetas.