16/10/09

La única verdad es la fantasía




Hoy, compañero, diecisiete de octubre, es el día de la lealtad peronista. Sábado diecisiete: no te cases ni te embarques. No te cases con el capital extranjero ni te embarques hacia las costas del imperialismo. No promulgues el desamor a tu patria ni al estatuto del peón. En cambio llénate los pulmones de ¡vivas perón! Grábate en el pecho un tatuaje jotapé y cierne sobre tus prójimos (los muchachos) las banderas justicialistas de las santas alpargatas. Camina hacia plaza de mayo, tu plaza, mi plaza, la plaza del amor y de los principios sociales. Porque es un sentimiento, y se lleva bien adentro. Porque argentino y peronista tendrían que ser sinónimos. Porque si Evita viviera, sería cartonera. Y hippie chic. Y abanderada de las viejas chetas.

9/10/09

Necrológicas

-Y eso que él nunca un resfrío, se murió hablando conmigo, así como estamos vos y yo-

Quiso ser precisa y le salió bien. Me hablaba de su marido, sesenta y tres años de casados. La pucha si la vida será pelito más que un pedo en una canasta. Pensé en la muerte del señor éste, en la muerte en general. En que puede venir sin tocar la puerta o el timbre. ¿Y si el cielo no es lo que esperábamos? ¿Y si lo es? Podés nacer (de nuevo?), y vivir y todo eso, pero no es voluntario. ¿Y si la vida no es lo que esperábamos?
Sos mi vida me dijiste, ¿Qué esperabas vos de mí?

29/9/09

Sonamos



Me re duermo arriba del 168 cuando me doy cuenta que la gente suena. El de al lado está narcotizado de reggeaton al mango pero duerme como un angelito también. Cuento los aparatos: cinco. Pasajeros, ocho. Tener i-pod o no tener, esa es la cuestión. Decido bajar, tengo que hacerlo. Más aparatitos: chicos, grandes, medianos. Auriculares desde el celular o el mp3, el i-pod o ¡hasta una computadora! Abogado de traje canta Green Day, inmigrante ilegal baila Britney Spears, yo le sonrío y me doy media vuelta. A la gente no le alcanza con el ruido de la calle Corrientes y busca más en su lista de temas. Fito Páez me recuerda que unirá las puntas de un mismo lazo: y lo que es ciudad se transforma en jungla, despacio. Me alejo del Abasto- nueva meca Cumbio, antiguo mercado de Bs. As. “Que pensaría Gardel- dice un viejo- hace rato que está callado”. Y mira la estatua de la calle Anchorena. Quiosco de diarios: estoy cubierto por pilas de revistas semi-porno y páginas/12. Corro hacia la salvación, ¿alguna boca de subte? ¿Algún parque? ¿Plaza? ¿Un mini componente convencional? Hasta que veo un cartel aurinegro con un epígrafe casi original: Escuchando Buenos Aires.

21/9/09

Nicanor Parra, El Hombre Imaginario




Cuando digo una palabra muchas veces (es decir cuando la repito) me suena rara. Es como que si en el fonema se difuminara el significado de la misma y comenzara yo a oir letras singulares unidas en el espacio que les da mi boca al pronunciarlas. Hoy repetí imaginario: imaginario, imaginaria, imaginarios. Y me acordé de este (anti) poema, que repite la misma palabra:


''El Hombre Imaginario''


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario


De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios


Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios


Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario


Nicanor Parra

11/9/09

Sarmiento inmortal


Sarmiento, parece, fue un tipo importante. Dos hechos de mi ida cotidiana al conservatorio lo testifican: primero, me bajo del tren en la estación Once, que debe su nombre a la fecha en que murió el padre del aula. Y segundo, el conservatorio mismo queda en la calle Sarmiento. Un hombre que merece una calle tiene que haber sido importante. Además, wikipedia dice que nunca faltó a la escuela. Sumado a esto, Sarmiento escribía bien. Suya es la frase que dice: Bárbaros, las ideas no se matan. Y suyas son las ideas de exterminar al indio en su totalidad “sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado” (El Progreso, 27/9/1844). También la iba en contra del gaucho, del provinciano (siendo él sanjuanino) y hasta de los judíos. En fin, nunca falta quién te dice: si Sarmiento viviera… Aludiendo a que estaría horrorizado del país que somos, por lo que alguna vez fuimos. Yo creo que estaría contento. Con su calle, con su estación y con sus ideas que, lamentablemente, no murieron.

Desde el humilde (pero no tanto) lugar que me da internet, apoyo la propuesta de Osvaldo Bayer de cambiar la actual fecha del día del maestro por la del 4 de abril, en conmemoración del asesinato de Carlos Fuentealba por la policía de Neuquén.

Así que por ahora, y simbológicamente, feliz día a todos los maestros que aprenden enseñando.

30/8/09

Cadáver riquísimo


no
no quiero
no quiero ser
no quiero ser el tipo
no quiero ser el tipo que
no quiero ser el tipo que escribe en el tren
no quiero ser el tipo que escribe en el tren, que plasma sus ojos en el papel sabiendo que nunca, que nada ni nadie, ni cuándo ni dónde encontrará un lápiz que no sea un cuchillo.

25/8/09

Los anarquistas, Perón y Frávega

“Perón hizo un quilombo bárbaro”
Mi papá.


Contexto: charlábamos del pasado.

Pasado:
El bisabuelo hizo todo de la nada: cuatro panaderías en el oeste del Gran Bs As, una en capital, ocho hijos, ocho por dos nietos, varios bisnietos entre los cuales me encuentro yo.
Un día de los años cuarenta los tres hijos de mi bisabuelo crecieron y él no les dijo “estudiás o trabajás” sino la segunda parte sola. Paralelamente, con esfuerzo, se compró unas modernas máquinas amasadoras que venían de Estados Unidos. Ante el trabajo de los hijos y las máquinas juntos, los viejos empleados fueron innecesarios y, posteriormente, despedidos (como parafraseando "Tiempos Modernos" de Chaplin). El gremio que agrupaba a los trabajadores de panaderías pertenecía a la FORA (Federación obrera regional Argentina). Eran anarquistas y, por consiguiente, hubo enfrentamiento armado: La noche del despido arrojaron bombas molotov al edificio de la panadería e iniciaron fuego con escopetas a municiones. Nadie salió herido.

¡Como me hubiera gustado estar ahí y no saber a quien apoyar! Tanta pasión por el trabajo, la vida, la política. Perdonen la viejachotez, pero me tienta decir todo tiempo pasado fue mejor. Aunque realmente no piense así y menos en este contexto, pero se entiende (se entiende?). Los anarquistas eran excepcionales trabajadores. No tenían jefe de manzana, sino que se controlaban entre ellos: si uno llegaba un minuto tarde lo mandaban de vuelta a su casa y perdía el pago de ese día. Estaban graduados para diferentes tareas dentro del mismo oficio, desde pastelero a limpiador de cuadra y defendían, por supuesto, sus derechos. No se justifica tal ataque, pero, después de todo, el siglo XX fue el siglo vampiro: siempre se alimentó de sangre. El ideal anarquista es complejamente complejo, la ironía reside en que sus medios sean tan concretos.

En fin, hablando de esto y de lo otro, arribamos al tema de los sindicatos peronistas y mi papá lanzó la frase como una daga china (medio defendiendo al abuelo, medio defendiendo a los anarquistas): “Perón hizo un quilombo bárbaro”. Digo: ¿por qué tanta resonancia en sus palabras? “Perón”, “quilombo”, “bárbaro”. Casi las puedo ver, colgadas en el aire, pendiendo del sonido de sus letras. Bárbaro: Se dice del individuo de cualquiera de los pueblos que desde el siglo V invadieron el Imperio romano y se fueron extendiendo por la mayor parte de Europa. Creo en que la historia se repite obligadamente, como un buen plato de ravioles. ¿No son los cabecitas (los grasitas, los descamisados) los bárbaros del Buenos Aires del ´46? Vinieron de los barrios a invadir la ciudad que hasta entonces perteneció a cierta burguesía, a hacerla suya en un acto grandilocuente de apropiación del objeto, a mojar los pies desnudos en la fuente de Plaza de Mayo. Muchos, digámoslo, tenían una esperanza en la frente.

No establezcamos juicio de valor. Creo que quilombo no es peyorativo si hablamos en criollo, y menos si hablamos de Perón. Él mismo dijo: los peronistas somos como los gatos, parece que nos estamos peleando pero en realidad nos estamos reproduciendo. Es lo que dicen todos por estas décadas. El peronismo como significante vacío. El único país donde una izquierda revolucionaria nace del seno de un partido ultra personalista con un militar filo-fascista de líder.
Las preguntas me encuentran y atacan: ¿Una ideología se elige por afinidad a las ideas o a las palabras que la definen? ¿O a la sonoridad de las palabras dentro del discurso de un líder? ¿Por qué somos tan inherentes a los líderes?

Me distraigo con un sorbo de café: ahora atiendo el negocio del legado del bisabuelo. Pienso un par de cosas vanas, me como una factura, leo el diario. Entra una promotora de Frávega y me ofrece un dividí muy barato. Me deja un folletito con ofertas. Se va. Me pongo a hojearlo.

22/8/09

Llueve


Una paloma en el
cordón de la vereda,

Borronea con sus garritas
ese cierto límite y quiere
agrandar la calle.

Se asoma un gato mirón,
raído, es atigrado
si no me contradigo.

Llueve.
La lluvia quema y
lo que quema alumbra.

El sol desteñía,
atardeciendo,
sobre esos dos.

14/8/09

El sistema

que programa la computadora que alarma al banquero que alerta al embajador que cena con el general que emplaza al presidente que intima al ministro que amenaza al director general que humilla al gerente que grita al jefe que prepotea al empleado que desprecia al obrero que maltrata a la mujer que golpea al hijo que patea al perro.


(Días y noches de amor y de guerra, Eduardo Galeano)