27/3/10

Alzheimer is not for me

El pañuelo es un espacio en blanco que tiene la elocuencia de todos los colores amalgamados. Una madre, una plaza, el color bronceado de la memoria, un oxímoron hermoso: desaparecidos presentes, ahora y siempre, ahora y siempre.

16/3/10

Infanta 3


Mi hermano, por ser el menor, era el capitán Monasterio. Mi padre, por ser el panzón, el sargento García. Yo no esperaba que salga la luna aunque sí tenía un corcel que, si bien distaba de ser Tornado, barría bastante bien.
Especie de híbrido entre trovador renacentista y Robin Hood latino, El Zorro amenizaba mis almuerzos y desvelaba mis trasnoches cuando canal trece se quedaba corto de programación.
¿Será lo antisocial que representa un zorro enmascarado? También adoré al murciélago huérfano de Ciudad Gótica, y a todos sus enemigos y, aunque los añoro, no dejo que mi infancia menemista privatice aquellos momentos tan míos: de vez en cuando me tomo un yogur de media hora y me pongo un antifaz que no solo no oculta, sino que me descarna.

2/3/10

Yendo del living a la cama

Tengo un cuchillo entre los dientes y exudan sangre mis ojeras. Que salga el sol, que salga, para disimular mi adicción al mate y, entonces, despabilarme y pedirte, princesita de manteca, piel de púa, que no te asustes si entre pan lactal y dulce de rosa mosqueta, te empiezo a desayunar.

19/2/10

Si es que para de llover


La humedad de los cuerpos no era nada sensual y la ropa se nos pegaba como una canción de Nino Bravo. Éramos treinta muñecos de barro (¿embarrados?) y alguien en el fondo del colectivo puteó con ganas a Mauricio Macri. Una mujer al lado mío atendió un celular que la llamaba a gritos y luces: -Hola, sí sí, estoy bien, pasa que nos quedamos varados en Juan B. Justo y Boyacá hace como una hora, hay medio metro de agua…-
Creo haber llegado a casa, creo haberme dado un baño caliente pero no estoy seguro. Tengo la sensación de que sigo con el agua al cuello, aunque esté seco, en mi cama y con una humeante taza de café negro sin azúcar entre las manos.

15/2/10

Domingo 4 p.m. Soler y A. Jonte

¿En qué momento ese agravio, quizás justificado, salió de la nonagenaria boca del nonagenario? Quizás haya estado latente por horas durante la reunión dominical en el centro de jubilados 12 de octubre, quizás me pasa que cuando camino pienso más que cuando pienso y por eso soy de los que se dan vuelta para ver con ojos desinteresados la escena: dos viejos que juegan al truco. Uno solicita al otro un cigarrillo. Este le responde que no tiene, que dejó de fumar. Sigo caminando pero alcanzo a escuchar, como un jinete sonoro montando un caballo de aire, la enérgica réplica: ¡Viejo rata, andate a la puta que te parió!

20/1/10

En la montaña del Hielo Azul

alguien contó eso de que algunas de las estrellas que veíamos ya no están, y queda su imagen en nuestra retina porque todavía su luz está viajando hacia nosotros. Y uno se queda mirando a la nada, que parece tan llena de estrellas.

30/12/09

Infanta 2

La escuela me habría quitado el don de soplar panaderos. Recuerdo a los amigos que ya no son. “Que grande que estás, todo un hombre”. A punto matinée: salimos para entrar. Insertarnos. Te venden un vaso interminable de algo con alcohol, y bailan pechito con pechito, ¡porque si querés el ombligo, flor de cachetada! Subimos la radio en una tarde de sol, hacemos tereré, inventamos verdades, pagamos consecuencias. Tenemos el devedé con home theatre, pero la decisión es unánime: nos vamos a la pelopincho. El contador descuenta y el despertador no se enciende en tu F.M. favorita, sino en la voz de una empleada municipal que te llena los dedos de tinta, te saca una foto carné y te pide que vuelvas en un mes.

25/12/09

Infanta 1

Me acuerdo del jardín: los pasamanos, los toboganes, el arenero, que estaba lleno de piojos. Qué decir del olor a pata en el pelotero de Big Six. Mi mente refleja un mundo de pibes sin zapatos, que ríen y lucen cinturoncitos de cuero unos, conjuntito azul de jogging otros. Quién será, dicen frente a un VHS, el presidente del país de nunca jamás y cuántas Cindor habré de compartir con Nico hasta que me invite a su cumple en El Desvío.

11/12/09

Viernes 3 a.m.

Tu cuerpo me roza todo el tiempo, pero no te das cuenta. Estás dormida. Odio que se salga la sábana, pero estoy muy cansado para levantarme a hacer la cama. En la tele pasan Tinelli y yo me como un durazno. Hace calor, pero el ventilador no da más. Y antes que te despiertes pienso que Ricardo Fort es como Willy Wonka pero con más bíceps y menos umpa lumpas.

-¿Qué haces despierto?-
-Nada... insomnio-.

7/12/09

La historieta sin fin

Quién sabe quizás, digo, fuera inoportuno llamarlas alas. Por su funcionalidad nula tal vez; pues ya no podía (en otro tiempo sí), volar por los aires. No eran alas, decía, aquellas pantallas desplegables que surgían de sus omoplatos. Perro volador lo llamaron los buenos vecinos hasta que, una mañana, hicieron un plebiscito para bautizar al can. Hubo muchas propuestas. Quedó Beto. Y pudo esa noche olfatear las bolsas de basura siendo un nombre, y no un perro volador. Pero, oh paradoja, aprendió a volar nuevamente. Bah, aprendió... sintió mejor dicho, el aire en sus alas desplegadas, aquellas partes de su cuerpo que también habían recuperado su nombre, en pleno vuelo y todo.